Fimosis, parafimosis y balanitis

Fimosis

La fimosis se conoce como un problema o anomalía que afecta a los hombres, ya que se trata de un problema en la piel que cubre el pene, es decir el prepucio, específicamente cuando este no se puede retraer y dejar el glande al descubierto, se denomina fimosis y afecta a muchos hombres tanto jóvenes como de edades avanzadas.

En cuanto a sus síntomas, se trata de la incapacidad para apartar el prepucio de forma simple, heridas en la piel del pene como grietas, úlceras y hasta desgarros. También infecciones por la imposibilidad de poder desarrollar una higiene correctamente, sensación de tensión durante la erección, inflamación y dolor del prepucio durante la micción.

Ahora bien, la fimosis puede derivarse en un gran conjunto de complicaciones como la retención aguda urinaria, dolor durante las relaciones sexuales, adherencias complejas entre el prepucio y el glande, así como la parafimosis y la balanitis.

¿Qué es la parafimosis?

La parafimosis es sin duda una de las peores complicaciones de la fimosis, se origina cuando el prepucio mientras se encuentra retraído detrás del glande, no se puede deslizar hacia adelante una vez más, es decir, no puede regresar a su estado o condición normal y esto hace que la circulación de la sangre se vea obstaculizada. 

Asimismo, la parafimosis suele presentarse en la mayoría de los casos en los niños y en los hombres mayores y sus síntomas son la inflamación del extremo del pene, dolor, incomodidad y también sensibilidad, enrojecimiento y problemas para la micción.

Cabe destacar, la parafimosis no se produce sólo como una complicación de la fimosis, entre sus causas se encuentran cuando el prepucio se deja atrás de la cabeza por un tiempo prolongado hasta el punto que el pene se inflama quedando el prepucio allí. También lo generan infecciones por una higiene deficiente, lesiones en la zona, circuncisión realizada de forma incorrecta y diabetes. 

Por otro lado, la para evitar la parafimosis, la mejor opción es la circuncisión para retirar el prepucio por completo y de forma permanente. En su defecto, tirar el prepucio hacia abajo dejándolo en su posición natural cada vez que se realice la higiene, durante la micción y después de las relaciones sexuales.

En caso de que la parafimosis no sea tratada, podría provocar complicaciones como alteraciones en la circulación sanguínea y con ello daños en el glande, así como gangrena o la pérdida de la punta del pene, aunque esto solo sucede en casos muy extremos. 

¿Qué es la balanitis?

La balanitis es la inflamación del glande y entre sus síntomas se encuentran el enrojecimiento del área, dolor, escozor, dolor durante la micción, llagas de color rojo en el glande, secreción uretral y problemas para retraer el prepucio.

Con respecto a sus causas, la balanitis se genera no solo como una complicación de la fimosis, sino también como consecuencia de la incorrecta higiene, infecciones por el crecimiento bacteriano en el área producto de la humedad, alergias o exposición a sustancias irritantes como jabón, detergente o incluso preservativos. También la hipersensibilidad postcoital o causa traumática, las infecciones de transmisión sexual, la diabetes y el VIH.

En términos de prevención, la balanitis se puede evitar manteniendo una correcta higiene que permita la zona esté siempre limpia y seca y para tratarla se recomienda acudir al médico, para que recete los fármacos y procedimientos correspondientes según las particularidades de cada paciente.

Cabe destacar, en caso de que la balanitis no sea tratada, puede afectar el riego sanguíneo de punta del pene, generar inmunosupresión y diabetes mellitus, también puede hacer que las relaciones sexuales sean riesgos y elevar el riesgo de sufrir cáncer de pene.

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