Fimosis y circuncisión

Fimosis

La fimosis se define como la dificultad que sufren los hombres para poder retraer el tejido prepucial o prepucio y de esta manera dejar el glande del pene al descubierto. Por supuesto, cuando hay problemas para retraer esta piel, se presentan diversas consecuencias, iniciando desde inconvenientes para realizar la correcta higiene, hasta infecciones y problemas para las relaciones sexuales hasta el cáncer de pene.

Pero la fimosis tiene una solución y se trata de la postectomía conocida como la circuncisión, se trata de una operación en la que el prepucio es eliminado en su totalidad, así que el glande queda descubierto de manera permanente. Asimismo, es un procedimiento que se practica en muchos casos en la infancia, la juventud y la adultez, incluso en hombres de edad avanzada, tanto como una cura, así como método preventivo.

Características de la circuncisión

Para entender de qué se trata o en qué consiste el procedimiento de la circuncisión, conviene conocer cuáles son sus principales características, estas a continuación:

  • La circuncisión se lleva a cabo como un procedimiento de carácter ambulatorio, así que el paciente puede regresar unas horas más tarde a casa.
  • El tiempo que toma practicar una circuncisión es de aproximadamente 30 o 40 minutos.
  • La sutura se realiza en la mayoría de los casos con puntos reabsorbibles, siendo una gran facilidad para el paciente. En pocos casos se utilizan los puntos tradicionales, los cuales se caen a partir del octavo día después de la operación.
  • La circuncisión se lleva a cabo a través de varios métodos, el más tradicional consiste en cortar la piel excedente y luego unir por puntos sueltos, aunque una de las técnicas más recientes es la técnica de grapadoras circulares, la cual consiste en eliminar el prepucio y después unir las capas de piel del pene de forma inmediata. 
  • El paciente sale de la intervención con una cobertura de gasa, la cual se retira 24 horas después.

Cuidados posteriores a la circuncisión

Posterior a la circuncisión y al retiro de la gasa, es preciso lavar muy bien la herida con agua tibia y algún jabón neutro, la higiene es clave para evitar infecciones, después secar con una toalla limpia y toques suaves, además los expertos recomiendan aplicar betadine.

También es importante que el paciente evite hacer esfuerzos, es vital que cumpla el reposo y siga las recomendaciones del médico, por ejemplo tomando los analgésicos y otros fármacos que hagan falta. 

Igualmente, quienes se someten a la circuncisión, deben evitar las relaciones sexuales durante un mes, también las erecciones, ya que estas resultan dolorosas por causa de la sensación de tirantez en la piel del pene. En suma, es imprescindible las visitas al médico unos días después para comprobar que la herida se encuentre en el correcto estado y el proceso de recuperación se esté llevando a cabo de manera correcta. En resumen, el tiempo de recuperación toma entre 3 y 4 semanas, luego de esto el paciente puede regresar a sus actividades habituales.

¿La circuncisión tiene riesgos?

La circuncisión puede generar ciertas complicaciones como sangrados, dolor intenso, hematomas, hinchazón del glande o sensibilidad, infecciones y estrechamiento del meato uretral, sin embargo, esto sucede en un número muy reducido de casos. La circuncisión es un procedimiento sencillo que siempre lleva a resultados exitosos, de hecho muchos expertos lo recomiendan por las ventajas que genera.

¿Cuáles son los beneficios de la circuncisión?

Los hombres que se someten a este procedimiento pueden ver su salud realmente favorecida, por ejemplo, la higiene íntima se convierte en una actividad más simple, ya que el esmegma o secreción que se acumula entre el glande y la piel, se puede retirar por completo y con mayor facilidad. 

En suma, los riesgos de infecciones genitales se reducen, así como de las infecciones urinarias, también disminuye de manera considerable el riesgo de infecciones de transmisión sexual y de padecer cáncer de pene. 

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